Guía gratuita · Mercado de usadas

Cómo comprar una placa de video usada
sin que te estafen.

La GPU usada bien comprada es la mejor relación precio/rendimiento que existe — y también la compra con más trampas de todo el hardware. Esta guía junta todo lo que hay que verificar: antes de ir, frente a la placa, y al cerrar el trato. Al final, el checklist de 10 verificaciones para no pagar de más ni llevarte un problema.

01

Investigá el modelo antes de mirar publicaciones

Sabé exactamente qué vas a buscar: variantes de VRAM (una 3060 de 12 GB no es la de 8), consumo real (¿tu fuente la banca?), y precio de referencia nuevo e internacional. Ojo con los clásicos del mercado: placas viejas renombradas y vendidas como "gamer", y placas falsificadas con BIOS modificada que se presentan como un modelo superior — existen, y en la foto son idénticas.

Hacé: anotá specs oficiales del modelo exacto (núcleos, VRAM, bus, clocks) de la página del fabricante. Las vas a comparar contra GPU-Z en el paso 6.

02

Leé la publicación como un detective

Señales de alarma: precio demasiado bueno (nadie regala), fotos de catálogo en vez de fotos reales, vendedor sin historial o con varias placas idénticas publicadas (eso suele ser una granja de minería desarmándose), y descripciones vagas tipo "poco uso". La foto real se pide con prueba de vida: un papelito con la fecha y el nombre de usuario al lado de la placa.

Preguntá: ¿por qué la vendés? ¿tenés caja y factura? ¿se usó para minar? ¿aceptás probarla antes de pagar? La reacción a esas cuatro preguntas ya te dice la mitad.

03

Minería: no es sentencia de muerte, pero cambia el precio

Una placa que minó no está automáticamente arruinada — muchas trabajaron con undervolt estable, que estresa menos que el gaming con picos térmicos. Lo que sí sufre con el uso 24/7: ventiladores (rulemanes gastados), pasta y pads térmicos resecos, y a veces BIOS modificada. El problema no es que haya minado: es que te lo oculten y te la cobren como "poco uso".

Hacé: si sospechás minería, negociá el precio asumiendo cambio de pasta/pads y revisá los ventiladores con especial atención (juego, ruido) en la prueba.

04

Inspección física: la placa cuenta su historia

Antes de conectar nada, mirá: tornillos con marcas (¿la abrieron?, no siempre es malo — puede ser repaste — pero preguntá), PCB amarillento o con zonas oscurecidas (calor excesivo), conectores de alimentación derretidos o marrones, pads chorreados, ventiladores con juego excesivo, óxido en el bracket (humedad de depósito) y olor a quemado. Cualquiera de esas señales baja el precio o cancela la compra.

Hacé: revisala con linterna del teléfono, sin apuro. Un vendedor honesto no se incomoda; uno que apura, se delata.

05

Probala siempre antes de pagar (o comprá con devolución)

Regla de oro: plata y placa se cruzan después de la prueba, nunca antes. Presencial: pedí que esté armada en una PC funcionando, o llevá vos un equipo. A distancia: solo por plataformas con devolución y mediación real — el "te la mando y me transferís" con un desconocido es la estafa más vieja del rubro. Y las señas por transferencia para "reservarla", también.

Hacé: si es presencial, punto de encuentro con enchufe (casa del vendedor, local conocido). Si es online, plataforma con ventana de reclamo — y usá esa ventana para las pruebas del paso siguiente.

06

GPU-Z: verificá que la placa sea quien dice ser

Con la placa conectada, abrí GPU-Z (gratis) y compará contra las specs oficiales que anotaste en el paso 1: nombre del chip, cantidad de VRAM, ancho de bus, clocks. Las placas falsificadas con BIOS trucada suelen delatar acá: dicen un modelo pero el chip, el bus o los shaders no coinciden. Si algo no cierra, se terminó la compra.

Hacé: chequeá también el número de serie contra la página del fabricante — varios (ASUS, Gigabyte, EVGA) permiten verificar modelo y garantía online por serial.

07

Prueba de estrés: 20 minutos que valen todo el precio

Corré una carga sostenida (3DMark en loop, FurMark con criterio, o un juego exigente) durante 15–20 minutos mínimo y mirá cuatro cosas: temperaturas (core y hotspot — un delta anormal entre ambas delata pads/pasta muertos), clocks estables (que no se desplomen), artefactos visuales (puntos, rayas, texturas rotas = VRAM o chip dañado) y crashes. Escuchá además coil whine y ventiladores.

Hacé: sumá un test específico de VRAM (OCCT o memtest_vulkan) si tenés tiempo — los errores de memoria de video no siempre se ven a simple vista.

08

Benchmark comparativo: los números no mienten

Corré un benchmark con puntaje (3DMark Time Spy, Superposition) y comparalo con los resultados públicos del mismo modelo. Si rinde 10–15% abajo de lo esperado, algo pasa: throttling térmico, BIOS tocada, o no es el modelo que dice ser. Es la verificación más objetiva de toda la guía y lleva diez minutos.

Hacé: buscá "[modelo] Time Spy score" antes de ir, y llevá el número de referencia anotado.

09

El precio justo (y los costos ocultos)

Referencia general: una GPU usada sin garantía vale entre el 60 y el 70% de su precio nuevo si el modelo todavía se vende — menos si ya salió la generación siguiente, menos si minó, menos si no tiene caja ni factura. Y sumá los costos ocultos: ¿necesitás una fuente más grande? ¿adaptadores? ¿un repaste? Todo eso es parte del precio real.

Hacé: compará siempre contra el precio de la alternativa NUEVA con garantía en el mismo rango de rendimiento. A veces la diferencia es tan chica que el usado no tiene sentido.

10

Después de comprar: la primera semana es la prueba real

Si compraste con ventana de devolución, usala: jugá y exigí la placa todos los días de esa semana. Si tiene algunos años, presupuestá repaste y cambio de pads — es barato y le devuelve años de vida. Configurá una curva de ventiladores sana y monitoreá temps la primera semana.

Hacé: guardá TODO por escrito: la publicación (capturas), el chat, el comprobante. Si algo aparece después, esa es tu evidencia.

Las 10 verificaciones — antes de pagar

Imprimila o llevala en el teléfono. Si alguna falla, el precio baja o la compra se cae.

  1. Specs oficiales del modelo exacto anotadas (VRAM, bus, clocks, consumo).
  2. Fotos reales con prueba de vida (papelito con fecha y usuario).
  3. Respuestas claras a: ¿por qué la vendés? ¿factura y caja? ¿minó? ¿la puedo probar?
  4. Inspección física: tornillos, PCB, conectores, ventiladores, óxido, olor.
  5. Prueba antes del pago (presencial) o plataforma con devolución (online).
  6. GPU-Z coincide 100% con las specs oficiales + serial verificado con el fabricante.
  7. 20 minutos de estrés: temps sanas, clocks estables, sin artefactos ni crashes.
  8. Benchmark con puntaje dentro del rango esperado para el modelo.
  9. Precio ≤ 60–70% del nuevo, ajustado por minería, garantía, caja y costos ocultos.
  10. Todo documentado: capturas de la publicación, chat y comprobante guardados.

Esta guía la escribimos desde BARAM, un taller boutique de computadoras a medida de Buenos Aires. Nosotros armamos exclusivamente con componentes nuevos y garantía oficial — pero sabemos que una GPU usada bien comprada es una gran jugada, y preferimos que la hagas bien. Si vas a comprar una PC armada completa, leé también nuestra guía anti-engaño; si ya la compraste, el checklist de verificación post-compra con su script; y para que tu Windows rinda como corresponde, nuestros scripts de tuning son gratis.